Karina Roco, integrante de APROFA: “La gran barrera en materia de derechos sexuales y reproductivos es la desinformación”

Porque marzo es feminista… dedicamos el programa N°32 de Resistiré a nuestros Derechos Sexuales y Reproductivos. En esta oportunidad, nuestra conductora Paola Salas entrevista a la matrona de la Universidad de Santiago, Karina Roco, quien además es parte del equipo de APROFA, Asociación Chilena de Protección de la Familia. Junto a ella conversamos sobre la importancia de la educación en sexualidad, el acompañamiento en casos de aborto o abuso, los métodos de anticoncepción y la atención oportuna ante enfermedades de transmisión sexual, entre otros.

APROFA es una corporación sin fines de lucro, que según su propia misión, busca ser un aporte real a la capacidad de elegir de las personas, de manera informada y libre. ¿Cuál es el principal objetivo de esta organización y en dónde se encuentra ubicada?

Somos una ONG que se dedica a la protección de Derechos Sexuales y Reproductivos y lo hacemos desde tres aristas: Educación, Salud y Ventas. Tenemos venta de productos de Salud Sexual y Reproductiva a bajo costo para que sean accesible a todas las personas. Tenemos también el área de Educación en la que entregamos educación en salud sexual y reproductiva basada en derechos humanos a profesionales de la salud, profesores, estudiantes en colegios, charlas, talleres, etcétera. Y en el área de Salud hacemos atención de profesionales, principalmente matronas, en salud sexual y reproductiva. Y esto está en varias regiones. Por ejemplo, en Antofagasta, Coquimbo, Curicó, Santiago y abrimos hace poco en Concepción.

¿Qué otro tipo de profesionales trabajan en estas tres aristas?

Somos un equipo completo. Tenemos administrativos que se dedican al área de finanzas, por ejemplo; tenemos una periodista en el área de comunicaciones, y en la parte de educación tenemos a psicólogos especializados en derechos sexuales y reproductivos, tenemos curriculistas y también profesores. Y en el área de salud tenemos a las matronas.

Y en estas dos últimas áreas ¿Qué trabajo desarrollan estos profesionales con la comunidad?

Principalmente el área de Salud se dedica a la atención, como somos una ONG atendemos a bajos costos, entonces por ejemplo no importa si eres FONASA, si tienes ISAPRE, no importa si no tienes sistema de salud, que es un gran problema para las personas migrantes. La persona solamente va a nuestro ligar de atención y pide una hora. La atención sale $10.000 y si eres estudiante o perteneces a alguna de las organizaciones que tienen convenio con APROFA pagas $7.000. Esto te da derecho a que el profesional te vea, si quieres exámenes físicos también lo incluye. Tenemos por ejemplo inserción de implantes y extracción de implantes que tienen un costo distinto, inserción de dispositivos intrauterinos como T de cobre o T hormonal. También hacemos control ginecológico. Consejería en infección de transmisión sexual, métodos anticonceptivos, terapia sexual, violencia de género, personas en proceso de gestación, etcétera. Principalmente es información a la población sobre estos temas.

Cuéntanos ¿Cómo son las charlas, tienen algún costo, quiénes pueden asistir?

Depende. Por ejemplo, hacemos charlas directo con la comunidad, acá en La Florida trabajamos también con organizaciones feministas y hacemos muchas veces capacitaciones, cursos en algunas universidades, también en foros o ferias sobre salud sexual y reproductiva.

Hay otras que son pagadas, por ejemplo, hacemos capacitaciones en consejería de VIH para profesionales dos veces al año y eso tiene un costo. Otras veces vamos a charlas con el Área Joven, llevamos stands informativos, que son gratuitos. En el fondo depende del contexto.

Cómo lo hacen para llegar a la población más joven. Hay chicos de 13 o 16 años que a veces quieren pedir ayuda o preguntar cosas pero no se atreven o no saben a quién acercarse. ¿Cómo trabajan ustedes con este sector?  

Como estamos hace mucho tiempo en Chile, APROFA está desde los años ’60, hemos tenido varios procesos en el trabajo comunitario. Nuestra atención en salud dura 30 minutos entonces nos ha pasado mucho que se ha ido difundiendo de boca en boca, por la calidad y el enfoque de nuestra atención. Por lo tanto los más jóvenes sí se atreven con nosotros. Yo tengo usuarias desde los 13 años en adelante. Ellos sí se acercan y si lo piden. Lamentablemente está la barrera económica para el acceso, por eso ofrecemos esta atención que es mucho más barata, incluso la atención de los $7.000 para estudiantes incluye un método anticonceptivo.

¿Qué tipos de productos puede encontrar la gente en APROFA?

Principalmente métodos anticonceptivos a muy bajo costo: Implanon, T de cobre, T hormonales, preservativos masculinos y femeninos. También vendemos material educativo que sirve mucho para profesores, para las familias, para poder detectar abusos, para poder desestigmatizar algunas cosas sobre la salud sexual. Y también APROFA tiene una línea que se llama “Filia”, donde hay ropa, pulseras, chapitas, tazas… todo enfocado a derechos sexuales y reproductivos y también nuestras pañoletas de “aborto en 3 causales no basta”, pañoleta verde. Todo a precios justos, porque estamos insertos en el programa de mercado de precios justos.

¿Cuáles son las principales problemáticas o trabas que han observado en estas atenciones?

Más que nada la desinformación. En APROFA lo trabajamos por ejemplo, a través de un convenio que tenemos con la Municipalidad de Recoleta, y nosotros trabajamos con todos los profesores de Recoleta enseñándoles sobre diversidad sexual, métodos anticonceptivos y cómo abordar el tema, de sexo seguro de consentimiento y de muchas otras cosas que se deberían hablar pero que hoy en día comúnmente no se hace.

Según su visión, ¿Cómo podríamos avanzar en el corto plazo en materia de Derechos Sexuales y Reproductivos?

Desde APROFA apostamos por la educación, creemos que la educación sexual debe ser desde las familias, no solo en los colegios, por eso a la familia hay que educarla. La educación debería ser transversal, a todos los niveles y en todas las edades. Somos un país muy preparado para lo productivo, para el embarazo, la lactancia, la familia… pero la vida sexual es mucho más amplia que la vida reproductiva, pero no se enseña al respecto. Por eso es muy importante ir terminando con los prejuicios.

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